El Papa que vino del frío

Updated: Apr 16

Un día como hoy, pero de 1978, el polaco Karol Wojtyla fue elegido Papa, convirtiéndose así en el primer pontífice no italiano en más 400 años.


Los cardenales llegaron a este histórico nombramiento en apenas dos días, incentivados para actuar con celeridad por las incomodidades espartanas del alojamiento, del que no podían salir hasta alcanzar un acuerdo.


Juan Pablo II saluda a los fieles desde un Papa-móvil.
Juan Pablo II saluda desde el Papa-móvil. Foto de Creative Commons.

Hola, soy Ana Nieto y esto es Calendario de Historias, una producción de Audire Podcast. Nuestra misión es recordar el pasado, indagar en algunos de sus momentos y personajes históricos y buscar qué nos queda de ello.



1978 fue un año con tres Papas, Pablo VI, que falleció en agosto de ese año, Juan Pablo I, que falleció inesperadamente en septiembre, 33 días después de su elección y Karol Wojtyla, elegido en octubre y que pasaría a la historia con el nombre de Juan Pablo II.


La muerte repentina de Juan Pablo I obligaba a los cardenales de la Iglesia Católica a reunirse en cónclave y elegir Papa por segunda vez en apenas dos meses.


Con este fin, el 14 de octubre, la capilla Sixtina se selló y los cardenales menores de 80 años, que son los únicos que pueden votar, quedaron encerrados en el Palacio Episcopal.


A cada cardinal se le asignó una cama prestada por hospitales y seminarios cercanos. Y a cada uno le tocó, además, una lamparita que emitía tan poca luz que apenas se podía leer, una palangana para asearse, una mesita para escribir, un reclinatorio para arrodillarse, dos bolígrafos, dos toallas pequeñas, una pastilla de jabón por cabeza y un rollo de papel higiénico.

Las circunstancias eran tan austeras que uno de los cardenales llegó a decir de que era como “estar enterrado vivo”.


Esta extrema sobriedad del alojamiento de los Príncipes de la Iglesia respondía a un objetivo: evitar que los cardenales se distrajesen. Era imperativo que se ocupasen exclusivamente de encontrar, lo antes posible, un candidato capaz de aglutinar el voto favorable mínimo para ser elegido papa: esto es dos tercios más uno del total de cardenales electores.


Y empezaron las votaciones. Como había sucedido en los 400 últimos años, los favoritos eran, de nuevo, italianos. Se votó siete veces y el voto se dividía entre el arzobispo de Génova y el de Florencia.


Hubo un impasse y finalmente, el arzobispo de Viena propuso a un joven cardenal polaco de 58 años como candidato de consenso Karol Wojtyla, que no aparecía en las quinielas iniciales. Todo lo contrario. Se le sumaron los americanos y finalmente, a la octava votación, Habemus Papa.


Era el 16 de octubre de 1978 y poco después de las seis de la tarde de la capilla Sixtina salía fumata blanca.


Cuando siguiendo con la tradición se anunció en latín desde un balcón en la Plaza de San Pedro la elección del nuevo Papa, el cardenal encargado tuvo que preguntar en el último momento cómo se pronuncia el apellido polaco.


Y los fieles, más de 40.000 que llenaban la plaza, estaban en shock. No se entendió bien el nombre del elegido y se preguntaba si es que hay Papa africano. La duda se resuelve poco después cuando el nuevo, Juan Pablo II, se asomó al balcón y rompió por primera vez, una tradición inmemorial: en vez de solo bendecir decidió hablar. Y lo hizo en un italiano casi perfecto.


Juan Pablo II fue papa durante 26 años, hasta su fallecimiento en 2005. Se le conoció por sus más de 100 viajes internacionales donde sus conocimientos de latín, polaco, italiano, inglés, francés y alemán le ayudaron a comunicarse. Su recuerdo también está unido al atentado que sufrió a manos del turco Ali Agca que le disparó en la mismísima Plaza de San Pedro. Y, por supuesto, a su papamóvil.


Pero también a su papel en apoyo al sindicato Solidaridad en su Polonia natal y el fin del comunismo en el Bloque del Este de Europa. Como también es recordado por su conservadurismo en asuntos como la sexualidad, por su oposición a la utilización de anticonceptivos artificiales y al nombramiento de mujeres como sacerdotes.


Pero uno de sus legados que más perdurará en el tiempo es la mejora de relaciones con otras religiones. Una herencia idónea para una persona que de joven, durante la ocupación de la Alemania nazi de su país, salvó la vida de judíos exponiendo la suya propia.


Hoy Juan Pablo II es ya santo. Un Papa que canonizó a 483 nuevos santos fue canonizado por el papa Francisco en abril de 2014, siguiendo un procedimiento exprés.


Después de Juan Pablo II, el primer papa no italiano en 455 años, se eligieron dos nuevos pontífices. Ambos no italianos, primero el alemán Joseph Ratzinger, conocido como Benedicto XVI, y luego el argentino Jorge Bergoglio, el Papa Francisco.


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Tal día como hoy 16 de octubre también sucedieron los siguientes eventos:

En 1793 la reina María Antonieta de Francia perdió, literalmente, la cabeza. La guillotinaron durante la Revolución Francesa por traición, nueve meses después de que su esposo Luis XVI sufriera el mismo fin.


En 1934, Mao Tze Tung inició la Larga Marcha, seguido por 86.000 camaradas. 15 años más tarde declarará el nacimiento de la República Popular de China y el triunfo del comunismo.


Y en España, en 1969, se creó el Parque Nacional de Doñana, uno de los más emblemáticos de la red nacional y que se extiende por las provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz.


Significó el triunfo del ecologismo para unos terrenos que era necesario transformar por ser foco de malaria. La primera idea fue transformarlos en una plantación de árboles que pudieran dar rendimiento económico, como pinos o eucaliptos.


Sin embargo, a ello se oponían jóvenes conocedores del ecosistema de Doñana. Y nadie se opuso más que José Antonio Valverde, quien a través de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza contactó con el rey de Holanda, un conocido defensor del medio ambiente. Y el rey le hizo el favor de enviar una carta a Franco, redactada por el propio Valverde, sobre por qué Doñana no debería convertirse en una plantación. Y ese fue el inicio de la creación de Doñana.


Por el palacio de Doñana han pasado presidentes, como Felipe González y Mihael Gorbachev, reyes y nobles. Y un gran pintor: Francisco de Goya, invitado por la duquesa de Alba. Y cuenta la leyenda que ahí fue donde pintó sus dos majas: la vestida y la desnuda.


Para los que están interesados en saber qué sucedió en 1978, el año en el que Juan Pablo II fue elegido Papa, destacamos las siguientes:


En Estados Unidos, los gobiernos de Egipto e Israel firman los acuerdos de paz de Camp David. En Nicaragua los revolucionarios sandinistas toman el Palacio Presidencial de Managua y en Ciudad de México unos trabajadores de la instalación eléctrica descubren en el centro de la ciudad la Gran Pirámide azteca de Tenochtitlan.


En España 1978 es el año en el que se aprueba la Constitución vigente y que significa la vuelta a la democracia después de cuatro décadas y es también el año del terrible accidente de los Alfaques, Tarragona.


Un camión cargado con propileno estalló, carbonizando al instante a decenas de turistas que se encontraban en un camping pegado a la carretera y haciendo deflagar las bombonas de butano y los depósitos de los coches cercanos. En total fallecieron 215 personas. Es, a día de hoy, el peor accidente de tráfico de la historia de España.


En una nota más positiva, 1978 fue el año del Mundial de Fútbol que ganó Argentina en su propio país y fue el año de los estrenos de las súper taquilleras Superman y Grease. En la televisión se estrenó la telenovela Dallas y vio la luz el gato Garfield.

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Para terminar les dejamos con una cita no de Juan Pablo II, sino del Papa Francisco, el actual:


“Los sacerdotes son como los aviones. Sólo son noticia cuando caen”.


Este episodio ha sido producido por el equipo de Audire Podcast, esto es, María Luz Rodríguez y quien les habla, Ana Nieto. Mañana será otro día. Volvemos con otro episodio el lunes 19 de octubre.