• María Luz Rodríguez

Felipe V, un rey atormentado para España

Updated: Apr 16

Tal día como hoy, 24 de noviembre, de hace 220 años, fue aclamado como rey de España un adolescente francés llamado Philippe Anjou.


Pasaría a la historia con el nombre de Felipe V.


Entre sus hitos dignos del libro Guinness de los récords se encuentran: haber sido el primer Borbón en España; haber sido rey no una, sino dos veces; detentar la plusmarca del reinado más largo: 46 años. No está nada mal para un rey al que los trastornos mentales atormentaron.


Retrato de Felipe V.
Felipe V de España. Foto Creative Commons.

Hola, soy Ana Nieto y esto es Calendario de Historias, una producción de Audire Podcast. Nuestra misión es recordar el pasado, indagar en algunos de sus momentos y personajes históricos y buscar qué nos queda de ello.


Escucha el episodio publicado el 24 de noviembre: Y el rey será...un adolescente francés con problemas serios.


Felipe V reinó en España por suerte, o por mala suerte. La historia arranca con Carlos II, de la dinastía Habsburgo, que murió sin hijos y nombrando a Felipe como su heredero.


En su decisión pesó el parentesco. Felipe, el heredero, era nieto de su hermanastra María Teresa de Austria, esposa del Rey Sol Luis XIV de Francia.


Pero también pesó la creencia de Carlos II de que un heredero francés evitaría líos dinásticos que podrían llevar a la pérdida de territorios sobre los que gobernaba la corona España. En esto, se equivocó.


Cuando Felipe V llegó a España tenía 17 años. Nunca había sido preparado para reinar y ya había atisbos de que sufría de melancolía, al igual que su madre, que se pasaba las horas encerrada en sus habitaciones de Versalles.


Llegó con su séquito francés y a su llegada intentó adaptarse. Incluso al tenebroso Alcázar, tal lejos de la luminosidad de Versalles, incluso al negro de las ropas de la corte, tan lejos de los colores de la corte de su abuelo, incluso a la comida que los cocineros españoles se empeñaban en servirle. Y se puso a aprender castellano, aunque nunca lo llegó a dominar.


De los primeros años de su reinado destacan dos hechos: su matrimonio con María Luisa Gabriela de Saboya, de quien estuvo profundamente enamorado y la Guerra de Sucesión.


Doce años de conflicto que finalizaron en 1713 en la que más que dilucidarse quién tenía más legitimidad para ser rey de España, un Austria o un Borbón, lo que estaba en juego era el equilibro de poderes entre las grandes potencias europeas.


El conflicto arrastró a media Europa, arrasó España y llevó a la pérdida de los territorios hispánicos en los Países Bajos, Italia y Gibraltar. Y, por supuesto, llevó a un cambio radical en la forma de administrar España al abolirse las leyes e instituciones propias de Aragón, Cataluña, Baleares y Valencia, territorios que había apoyado al bando perdedor.


De esa época le viene a Felipe V el apodo de El Animoso, al parecer por su fogosidad conyugal y por su celeridad para las batallas. Sin embargo, ya se percibía que algo no iba bien. El rey pasaba rápidamente de la euforia a la depresión. Y de sentir éxtasis a atormentarse con escrúpulos por su pasión por su esposa.


Sería precisamente la muerte de ésta en 1714 la que marcaría el inicio del deterioro grave de la salud mental del rey.


Tres años más tarde sufriría un episodio de histeria cuando montaba a caballo y creyó que el sol le atacaba.


Llegó un momento en el que el peso del gobierno, sus depresiones y sus episodios de demencia le abruman tanto que decidió abdicar. Pero tuvo que esperar a que su heredero alcanzase 17 años. Y cuando los cumplió, en 1724, Felipe v abdicó y Luis I de España accedió al trono.


A continuación, el rey “padre”, con su segunda esposa Isabel Farnesio, dejó Madrid y se retiró al Palacio Real de la Granja de San Ildefonso.


Pero la tranquilidad le duró poco. Ocho meses más tarde la viruela mató al Luis y Felipe V fue aclamado rey por segunda vez.


Siguieron años que fueron un viaje al infierno de la locura. El rey se empeñaba en montar los caballos que veía en los cuadros de palacio. Por épocas no se cortaba ni el pelo ni las uñas porque le daba pavor al punto que sus uñas gigantescas le impedían casi caminar.


También le daban ataques de histeria en público o se despertaba gritando de sus pesadillas en las que no lograba insertar una espada en un fantasma.


Durante una época se empeñó en que la ropa de la reina desprendía una luz mágica y maligna. No podía ser otra cosa que el diablo. Y pasó a exigir que solo monjas confeccionen la ropa de la reina. Más tarde pasó a negarse a asearse y a solo querer vestir camisas que previamente hubiera vestido su esposa.


Cuando tenía insomnio convocaba a sus ministros para que hicieran compañía. En raras ocasiones se ponía violento, y en otras se paseaba desnudo.


Y durante una época se creyó que no tenía ni brazos ni piernas. Y sí, llego a creerse que era una rana. Hoy ese delirio de negación se conoce como síndrome de Cotard.


Y en alguna de esas épocas, el castrato Farinelli cantó repetidamente para monarca. Para ser que le gustaba, pero asegurar que la música le curó, es un mito.


El tormento físico, mental y emocional llegó a su fin en el verano de 1756. Había sido rey por 45 años y 21 días. Nadie lo ha superado, ni antes ni después.


¿Y cómo se gobernó un reino con territorios que llegaban desde California a Tierra de Fuego y desde México a las Filipinas?


El gobierno de España y sus territorios durante este reinado de casi medio siglo fue obra de varias personas. En primer lugar, el propio Felipe V tuvo años y épocas de completa lucidez. Tampoco puede olvidarse que gran parte de la gobernanza recayó en los franceses primero y luego en el cardenal Alberoni y en José Patiño.


También debe destacarse el papel de sus esposas. María Luisa Gabriela que llegó a actuar como regente, e Isabel de Farnesio. Su segunda esposa influyó notablemente en el rey y tomó importantes decisiones.


Por último, no debe olvidarse el papel de las instituciones y de la burocracia, que mantienen funcionando en su día a día la maquinaria de la gobernanza.


¿Y qué quedó de todo aquello?


Para empezar uno de los cambios administrativos más grandes de la historia de España. Con los Decretos de Nueva Planta los territorios de la antigua corona de Aragón perdieron sus peculiaridades legales y se pasó a un modelo centralista. Cuál debe ser la adecuada articulación territorial del estado español sigue siendo, a día de hoy, objeto de debate.


También en aquel reinado tienen su origen la creación de la Real Academia Española y la Real Academia de la Historia, la aparición de los Colegios Mayores para estudios universitarios y la de un sistema de becas. También llegó el estilo rococó.


Y para acabar nos gustaría recordar algo que desapareció, algo que se perdió y algo que se creó. En la madrugada entre la Nochebuena y la Navidad de 1734 un incendio destruyó el Alcázar de Madrid. Con él se llevó más de 500 cuadros, frescos, esculturas, mármoles y documentación de Estado. Y fue el fin de toda la colección de Indias que se guarda en el edificio y que estaba compuesta por los objetos regalados a los distintos reyes por los conquistadores de América.


Se perdió Gibraltar. Buena parte de los descendientes de los gibraltareños originales que tuvieron que dejar el peñón viven en San Roque, un pueblo originalmente provisional, pero que ahí sigue 200 años más tarde, y desde donde se divisa el peñón perdido.


Y se crearon Los jardines del Real Palacio de la Granja del San Ildefonso, en Segovia. Son espectaculares, con fuentes que piden ser vistas y admiradas.


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Tal día como hoy, 24 de noviembre, también sucedieron los siguientes eventos. En 1859, Charles Darwin publicó el Origen de las Especies, estableciendo las bases de la Teoría de la Evolución. En 1922 el parlamento Italiano concede a Benito Mussolini poderes dictatoriales y en 1991 Freddie Mercury, cantante de Queen, fallece de una bronconeumonía complicada por el sida.


Para los interesados en saber qué sucedió en el año 1700, el mismo en el que Felipe V fue aclamado como rey de España destacamos que todos los países de Europa Occidental protestantes pasaron a utilizar el calendario gregoriano, siendo la única excepción Inglaterra.


Y cerramos el programa de hoy con una cita del compositor y director de música Leonard Bernstein:


“La música puede nombrar lo innombrable y comunicar lo desconocido”


Calendario de Historias es una producción de Audire Podcast, esto es, María Luz Rodríguez y quien les habla, Ana Nieto.

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