• María Luz Rodríguez

Franco: la agonía de un dictador

Updated: Apr 16

Tal día como hoy, 20 de noviembre, de hace 45 años, Radio televisión española emite un programa especial a las 10 de la mañana. En pantalla, Carlos Arias Navarro, presidente del gobierno de España, quien, sollozante, dice: Españoles, Franco ha muerto.



Francisco Franco, mayor y vestido de militar, saluda militarmente.
Francisco Franco. Foto Creative Commons.

Hola, soy Ana Nieto y esto es Calendario de Historias, una producción de Audire Podcast. Nuestra misión es recordar el pasado, indagar en algunos de sus momentos y personajes históricos y buscar qué nos queda de ello.



Hoy recordamos las cinco semanas anteriores a ese 20 de noviembre, cuando parecía que no pasaba nada, pero en realidad había mucho movimiento.


La última vez vio a Franco públicamente en vida fue el 1 de octubre. El dictador y el príncipe Juan Carlos, ambos vestidos de militares, saludaron desde el balcón del Palacio de Oriente a una multitud. Era un acto de reafirmación del régimen ante las protestas internacionales por el fusilamiento de 5 personas cuatro días antes.


Doce días más tarde, estando en su residencia de El Pardo, el dictador se sintió mal, como si tuviera gripe. Y a la madrugada del día siguiente, tuvo un infarto.


Un equipo de 5 médicos que parece dirigir Cristóbal Martínez Bordiú, yerno de Franco y cardiólogo, llega a la conclusión de que ése no es el primer infarto que Franco ha padecido.


El 17 de octubre –cuatro días más tarde– estaba programado Consejo de Ministros. Franco lo preside. Mientras desde una habitación contigua los médicos lo controlan por telemetría.


Intentando curarse en salud, el equipo médico advierte a Arias Navarro que no hablen “de lo de Marruecos”, para evitar sobresaltos al paciente.


“Lo de Marruecos” estaba ligado con el Sahara, la única colonia que le quedaba a España y ante la que existía un compromiso de descolonizar y garantizar el derecho a la autodeterminación.


“Lo de Marruecos” se refería al anuncio por televisión del rey Hassan II de Marruecos de una Marcha Verde, esto es el ingreso de 300.000 marroquíes civiles desarmados al Sahara, territorio que Marruecos consideraba propio.


Arias Navarro siguió las sugerencias médicas y la Marcha Verde no se trató en el consejo de Ministros. Sin embargo, Franco acabaría enterándose por boca de su yerno.


Y en los días siguientes, Franco escribe su testamento político y lo oculta entre unos papeles en su despacho. Más tarde le contará a su hija Carmen de su existencia.


Los días pasan y el 20 de octubre se reúne el Consejo de Seguridad de la ONU a petición de España para tratar de la Marcha Verde. Se recuerda que la frontera Norte del Sahara con Marruecos está sembrada de minas y que si hay una invasión, las consecuencias pueden ser terribles.


Mientras, en Madrid, el gobierno está paralizado con las perspectivas de una guerra y con la incertidumbre de qué va a pasar ante el final cercano de Franco.


Y en la madrugada del 21 de octubre, Franco tiene una angina de pecho. Pronóstico: gravísimo.


Los médicos en El Pardo se pusieron nerviosísimos. ¿Qué les pasaría si se muere Franco en sus manos cuando oficialmente en España no se sabe nada?


A las 2 de la mañana llaman a Arias Navarro y le cuentan la gravedad de la situación.

Después de colgar, es Arias Navarro el que llama. Cita a dos ministros a su despacho de madrugada y manda a uno de ellos a Marruecos. Se le dan varias instrucciones pero un solo objetivo: parar la Marcha Verde y, si no hay otro remedio. Prometer negociar.


Marruecos responde enviando a Madrid al Ministro de Exteriores de Marruecos y se comienza a negociar.


Es en estos días cuando por fin se informa a los españoles sobre el estado de salud del jefe del estado. Pero no toda la verdad. Solo una verdad a medias.


Mientras, los médicos que atienden a Franco pasan de nerviosos a asustados. Para cubrirse las espaldas redactan un documento sobre la gravedad del dictador y se la entregan a un notario.


Por fin, el 30 de octubre se nombra al príncipe Juan Carlos como Jefe de Estado en funciones. Si se rompen las negociaciones se necesita a alguien con capacidad legal para firmar la declaración de guerra.


Y el 2 de noviembre Franco sufre una hemorragia. Se le hacen transfusiones pero pierde sangre más rápido que se le trasfunde.


Se decide operarle.


¿Dónde? Alguien sugiere el Botiquín del Regimiento de la Guardia de El Pardo, un cuartico que lleva años cerrado.

Unos se ponen a limpiarlo, otros a buscar un mueble que pueda servir de mesa de operaciones. Y otros se afanan en la labor de trasladar al enfermo.


Hay un problema. Es necesario pasar por unas escaleras en las que no hay espacio para girar una camilla.


Se resuelve el problema agarrándolo desnudo y sangrando y enrollándolo en una alfombra. Y así se le transporta.


En el quirófano improvisado hay 24 especialistas. Unos se dedican a operar y otros a iluminar con flexos de mesa que sostienen.


En el suelo hay cables y líquido. Se oyen chisporroteos. Se funden los plomos. Se va la luz.


Con el cuerpo del paciente abierto y los médicos a oscuras alguien sale a buscar al electricista del pueblo. Consigue arreglar la avería. Se deja a la Guardia de El Pardo sin luz y toda la potencia eléctrica va al quirófano.

La operación acaba y, milagrosamente, Franco sigue vivo.


Al día siguiente llega a Madrid el primer ministro marroquí y se alcanza un principio de acuerdo. La Marcha Verde entraría en el Sahara 7 km por 48 horas y luego se retiraría como paso previo a más negociaciones.


Dos días más tarde, Franco empeora. Los médicos que le atienden de plantan y exigen su traslado al Hospital de la Paz.


España ya es un hervidero de rumores. El final del dictador está cercano. Y así también lo entiende así Hassan II que el 6 de noviembre ordena el avance de la Marcha Verde. 400 mil marroquíes entran en el Sahara y se adentran 3 km más que los acordados, acercándose a los campos minados y a las baterías del Ejército español.


El rey Alahuí comunica que a menos que se reanuden de inmediato las negociaciones sobre la transferencia del Sahara a Marruecos, la Marcha Verde seguirá. Y eso significará la guerra.


El gobierno, con Franco en la UVI y paralizado por la incertidumbre accede a las peticiones marroquíes. El día 9 Marruecos anuncia la retirada de la Marcha Verde y 5 días más tarde España cede la administración del Sahara a Marruecos y su aliado Mauritania.


Ese mismo día, se opera a Franco por última. También fue el día en el que por unas pocas horas Arias Navarro le presentó la dimisión al príncipe Juan Carlos.


Los eventos se sucedía y se superponían.


Por un lado, el médico del Generalísimo armaba en sigilo un equipo para embalsamar el cuerpo de Franco. Debían estar en todo momento localizados y llevar en sus coches el material necesario. También se les dio las instrucciones: no se quería nada tipo Lenin o Evita. Más bien un trabajo que aguantase exposición pública de una semana.


Por otro, Arias Navarro habla con la familia sobre el lugar del entierro. Según ellos informan, Franco no había dejado instrucciones al respecto. Y es el gobierno el que decide el Valle de los Caídos. Se consulta con el príncipe Juan Carlos y con el abad del lugar y ambos dieron su conformidad.


Como el altar mayor de la basílica no estaba preparado para albergar más tumbas que la de José Antonio, a toda prisa se tiene que encargar que se obras para una tumba y una losa.


Y simultáneamente, los franquistas más acérrimos presionaban para mantener artificialmente a Franco vivo hasta el día 26 y así forzar la extensión automática del mandato del presidente del Consejo del Reino. Y aquí parece que Carmen, la única hija del dictador, la que dijo: basta.


Y se le desenchufó. Según el parte oficial, eran las 5 horas 25 minutos del 20 de noviembre de 1975. España cerraba una página y abría otra.


*****


También otros 20 de noviembre sucedieron los siguientes eventos:


En el año 284 Diocleciano fue proclamado emperador de Roma, en 1805 Beethoven estrena Fidelio, su única ópera y en 1910 es la fecha de inicio de la Revolución Mexicana.


Para los interesados en saber qué más pasó en 1975 destacamos que es el año de la fundación de Microsoft y finaliza la Guerra de Vietnam.


Terminamos el programa de hoy con el estribillo de una de las canciones más representativas de la Transición: Libertad sin ira del grupo Jarcha:


Libertad, libertad

Sin ira, libertad

Guárdate tu miedo y tu ira

Porque hay libertad

Sin ira, libertad

Y si no la hay, sin duda, la habrá


Esto es Calendario de Historias, una producción de Audire Podcasts, esto es María Luz Rodríguez y quien les habla, Ana Nieto. El lunes 23 será otro día.