La Dama de Elche regresa a España

Un 8 de febrero de 1941 un tren francés llegó a Portbou. En su interior llegaba a España una viajera especial que había pasado 44 años en París y una breve etapa en Toulouse. Su destino era Madrid, donde llegaría dos días más tarde.


Parece que se dice que viajó de París a España, pero lo cierto es que en ese momento estaba en Toulouse. Muchas obras de arte se habían escondido o enviado a otros sitios para protegerlas ante el inicio de la guerra. La dama estaba en un castillo en Toulouse.


La viajera conocida inicialmente como Reina Mora se mudaba del Louvre a su primera casa, en España, el Museo del Prado. Era La Dama de Elche, volvió a España una semana como la que que ahora estrenamos hace 80 años.


Busto de la Dama de Elche.
La Dama de Elche. Foto de Creative Commons.

Bienvenidos, soy Ana Nieto y esto es Calendario de Historias, un repaso semanal por momentos del pasado, un recuerdo a sus protagonistas y una mirada a lo que nos queda de ello hoy.

Como Reina Mora se la conoció cuando fue desenterrada en la finca de La Alcudia, Alicante, el 4 de agosto de 1897. La encontraron unos trabajadores que estaban preparando el frente oriental de la finca para plantar granados. Un golpe de azada distinto en aquel lugar hizo ver que aquello no era una piedra sin más.


Aquellas tierras, a un par de kilómetros al sur de Elche, ya habían ocultado otros artefactos iberos antes y después de que apareciera la que luego se llamó dama de Elche. El arqueólogo de la Región Aureliano Ibarra, suegro del dueño de la finca, Manuel Campello, ya había hecho llegar mucho de lo allí encontrado al museo arqueológico nacional como luego hizo su hermano, Pedro Ibarra, uno de los protagonistas de de las idas y vueltas de la Dama.


Fue a este, a Pedro Ibarra al que los trabajadores le llevaron el busto. Y fue él quien se puso en contacto con un anticuario francés llamado Pierre Paris para hablarle del descubrimiento.


Podría ser una novia, una sacerdotisa, no se sabe si ese bello busto con complicada ornamentación formaba parte de una estatua mayor, si era una recipiente para cenizas de un cuerpo incinerado, algo que se especula debido al orificio en la parte trasera de la cabeza.



El anticuario, Pierre Paris, iba a visitar Elche a los pocos días de la llamada de Ibarra y cuando la vió el día 11, a los pocos días de desenterrarla, llamó al Louvre para informar del hallazgo. El museo parisino le pidió que la comprara y así, 4,000 francos mediante y pese al disgusto de su esposa Asunción, Campello que como dueño de la finca también lo era de la dama, la vendió.



Además de la integridad de la pieza y de su belleza la Dama llama la atención frente a otras muestras iberas conocidas porque es más rica y parece tener influencias de arte griedo, fenicio, púnico algo que habla de la diversidad de orígenes y los lazos establecidos en el mediterráneo antes de la llegada de los romanos.


El hecho es que, con el misterio que la rodeaba, se fue al Louvre donde, como suele suceder, encontró la fama que no tuvo la oportunidad de cosechar en España. Y lo hizo a partir de un año duro para España, el desastre del 98 llegó poco después. La pérdida de las últimas colonias en América y Asia.


Según cuenta Sonia Gutierrez Lloret de la Universidad de Alicante en su publicación Memorias de una Dama fue al ser expuesta en un gran museo, cuando la “ilustre exiliada se convirtió rápidamente en el objeto de una temprana y nostálgica reivindicación patriótica”.


Desde los años veinte se empezó a relacionar a la dama con la idea de la mujer española y de hecho la primera miss España, Pepita Samper se retrató con ella en 1929. *


Se la incluyó en carteles, manuales, láminas y de hecho el Gobierno republicano en 1938 tuvo el proyecto de hacer un billete de 100 pesetas con su imagen y el franquista la incluyó en su billete de una peseta impresa en 1948.


Durante la II guerra mundial, el gobierno de Franco finalmente negoció con el francés colaboracionista de Vichy la devolución de la Dama a España. Francia tenía interés en acercarse a España por la posible participación en la guerra junto a Alemania y eso le dio al Gobierno de franco la oportunidad de abrirse camino en las negociaciones que permitieron la vuelta de la Dama,


Y la de la Inmaculada de los Venerables de Murillo, que también se la llevaron los franceses durante la ocupación, el archivo de Simancas y las coronas votivas visigodas que formaban parte el tesoro de Guarrazar.


A cambio España dio al Louvre un cuadro de Velazquez el retrato de Antonio de Covarrubias de El Greco y un tapiz de Goya.



Y ¿Qué nos queda de esto hoy?


Pues para empezar un poco de confusión sobre el detalle del relato fiable de quien descubrió y desenterró a la dama. En la relación de de ello dio Pedro Ibarra se habla de dos de los trabajadores de la finca y se detalla el lugar de la misma.


Muchos años más tarde, cuando todos estaban muertos y la finca de La Alcudia pertenecía a otra familia se escribió otra historia algo más romántica en la que el descubridor sería un chico de unos 12 años llamado Manuel Campello, conocido como “Manolico” y sin relación con el dueño de la finca, que la encontró a cierta distancia de donde contaba Ibarra… Así lo contó cuando tenía 65 años y esa es la versión que más ha calado.


Lo que también queda es una cierta polémica por la ubicación de la Dama de Elche. Su primera casa fue el museo del Prado en la que estuvo tres décadas. Luego por Orden ministerial se la trasladó al Museo Arqueológico de Madrid.


En Elche se la quiere de vuelta. Después de su viaje a Francia y regreso a España, la Dama regresó temporalmente a Elche en dos ocasiones. Una en 1965 con ocasión del séptimo centenario del Misterio de Elche y la otra en 2006 para celebrar la inauguración del museo arqueológico e histórico de la ciudad.


Y esta semana también pasa a la historia por la ejecución de María, reina de los escocés, por sus participación en el intento fallido de asesinar a Isabel I de Inglaterra. Ocurrió el 8 de febrero de 1587.

Por otra parte, el 11 de febrero de 1858, la niña francesa Bernadette Soubirous aseguró haber visto a la virgen maría en Lourdes.

Y en España, el 14 de febrero del año 1502, los Reyes Católicos Isabel y Fernando emitieron la pragmática que se conoce como de conversión forzosa. En ella se le daba a elegir a los mudéjares, es decir, a los musulmanes que vivían en los territorios de la Corona de Castilla entre abandonar su fe y convertirse al catolicismo o abandonar España. En realidad la opción no era tal y la única posibilidad real era la conversión, porque como estableció otra pragmática de apenas unos días más tarde, no se les permitía salir del reino.

Así nació una nueva categoría social: los moriscos. O lo que es lo mismo, cristianos nuevos de origen musulmán.


Y en 1897, el año en el que se descubrió la Dama de Elche, un anarquista italiano asesinó a Antonio Cánovas del Castillo, presidente del gobierno de España, mientras pasaba unos días de vacaciones en el balneario guipuzcoano de Santa Agueda. Y 1897 fue también el año en el que recibieron un Estatuto de Autonomía los territorios de Ultramar de Cuba y Filipinas.



Nos despedimos con un texto de José María Pemán que recoge en su artículo la profesora Gutierrez Lloret, escrito en uno de los momentos en los que se quiso ver la imagen que se cincelaba en aquel momento de la identidad nacional en el arte y la historia del país. Una interpretación del pasado que se ajuste a la necesidad de crear una mística en el presente.



“Las mujeres iberas llevaban sobre la cabeza un aro de hierro que servía para echar sobre él un velo con el que a menudo se cubrían la cara. La misma Dama de Elche aparece con la cabeza y el cuello pudorosamente cubiertos de paños. Parece que las primitivas mujeres españolas estaban nada más que esperando que se levantara la primera iglesia de Cristo, preparadas ya con sus tocas para asistir a la primera misa”


Es común interpretar el pasado de manera que se ajuste a nuestras creencias del presente. Como es el caso de Pemán…..



Nos despedimos por esta semana, Volvemos la que viene, con Calendario de Historias. Pero antes de cerrar el programa de hoy queremos decirles que Maria Luz Rodríguez y yo, Ana Nieto, hemos preparado un pequeño podcast, solo uno, que nos gustaría que oyeran y que publicaremos el viernes. Se llama Un cuento, sin más. Estará a su disposición allá donde escuchen podcast, en la aplicación de Apple, en Ivoox, Spotify. Podimo… la que más le guste. Esperamos que acepten nuestra compañía y vuelvan a escucharnos la semana que viene aquí también en Calendario de Historias.


Cuídense.