Un acuerdo sobre una raya



Las Casas de los Tratados en Tordesillas, la más grande se construyó después de la firma del pacto./Creative Commons

Déjenme que les lleve a las orillas del Duero. Vamos a una localidad que hoy forma parte de la provincia de Valladolid.


Este es un programa de historia así que quiero que se la imaginen como podría haber sido hace algo más de cinco siglos.


Les voy poniendo en situación.


Vamos a la muy Ilustre, antigua, coronada, leal y nobilísima localidad de Tordesillas donde en 1494, el año al que nos dirigimos, viven unas 3,500 almas, todas cristianas porque desde hace dos años ya no hay judíos.


Les protege una muralla de piedra, ladrillo y tapial, propia de tierras conquistadas y reconquistadas. Hay un puente sobre el Duero, calles empedradas, un monasterio levantado sobre un edificio de estilo mudéjar, el de Santa Clara. Y aunque aún no hay plaza mayor no faltan palacios.


Uno de ellos, el Real, era sede temporal de las casas reales de Castilla y en unos años acogerá a Juana la llamada Loca, la tercera hija de los reyes católicos. Fue su lugar de reclusión de por vida.


Otra historia para otro día.


Hoy nos fijamos en otro palacio, en uno situado en un montículo cerca de la orilla del río. Tiene dos plantas y sobre la puerta principal se encuentra el escudo del dueño de la casa y el de los Reyes Católicos.


En esa casa, el día 7 de junio del año al que les he traído en este viaje en el tiempo, es decir a hace 526 años, asistimos a la firma de un acuerdo entre las coronas de Castilla y Portugal para trazar una raya.


Pero ¡ojo!,que no era una raya cualquiera. Era importante por lo que pasó y por lo que no pasó.


Lo que no pasó, gracias al acuerdo sobre ella, fue un enfrentamiento entre las grandes monarquías ibéricas que estaban decididas a seguir explorando y anexionando territorios. El fin del drama les permitió hacerlo.


Lo que sí pasó es que esa raya del tratado de Tordesillas trazó por primera vez una frontera que dividía mar y tierra al oeste de las islas de Cabo Verde. La raya terminó dividiendo Latinoamérica entre los dos reinos ibéricos. Sus tierras, sus recursos, sus gentes. Si en Brasil se habla portugués y no español es por esa raya.


Bienvenidos una semana más a Calendario de Historias, el programa de Audire Podcast en el que semana a semana hacemos un repaso a la historia y vemos qué nos queda de ello. Soy Ana Nieto y hoy, en este viaje en el tiempo que les proponemos todas las semanas, quisiera que pensaran en los años siguientes a la toma de Granada por los Reyes Católicos y la llegada de Colón al Nuevo Mundo.


Todo ello para entender por qué fue tan importante el trazar esta raya.


Una tormenta desvió de ruta a Cristobal Colón cuando volvía de tropezarse con lo que luego se llamaría América, camino de las indias. El navegante fue forzado desembarcar en la península por Portugal y le contó al rey Juan II lo que había hecho bajo el patronazgo de los monarcas Isabel y Fernando.


Era 1493.


Los contornos de los mapas del mundo estaban por localizar y trazar y Juan II de Portugal se quedó entonces convencido de que las tierras de las que hablaba Colón estaban al sur de las Canarias y eso las hacía suyas. Bueno, no suyas sino de la monarquía portuguesa.


¿Por qué?


Porque era lo que disponía el Tratado de Alcáçovas firmado 14 años antes por su padre, el rey Alfonso V, y por los Reyes Católicos. Aquel pacto puso punto y final a la guerra de sucesión castellana, entre los monarcas católicos por un lado y Juana, llamada la Beltraneja, por otro.


Además, el tratado regulaba cómo no empezar otro enfrentamiento por discusiones sobre las aspiraciones territoriales de ambas coronas en el Atlántico y África. Es decir lo desconocido.


Canarias se quedó para el reino de los monarcas católicos y Madeira, Azores, Cabo Verde y la costa africana se quedaba para los portugueses así como lo que se descubriese más allá de ella.


Pr eso es que lo que contaba Colón sonaba a gloria, gloria muy terrenal, en los oídos de Juan II.


Los Reyes Católicos decidieron abrir la vía diplomática por un lado con Juan II pero por otro, y para cubrirse las espaldas, pedir protección al papa, una autoridad transnacional en la cristiandad, que en ese momento era Alejandro VI, de la familia de los Borgia, es decir un súbdito de la corona de Aragón.


Eso daba cierta ventaja a Isabel y Fernando.


El papa emitió las llamadas Bulas Alejandrinas que decretaban que quien recorriera 100 leguas al oeste de las islas Azores sin autorización de la corona de Castilla sería excomulgado.


Aquellas bulas estaban hechas a la medida de los problemas de Castilla con Portugal. Desde Castilla se afirmaba que las tierras de las que hablaba Colón estaban más allá de esa linea y no al sur de Canarias y el dominio del nuevo mundo era por tanto de los Reyes Católicos.


Aquello, obviamente, subió la tensión de las relaciones entre ambos reinos. Pero se decidió no llegar a las manos y dar paso a la diplomacia. Al fin y al cabo las dos realezas estaban unidas por lazos familiares y además no hay que descartar que se dieran cuenta que les convenía más estabilizar sus monarquías antes que embarcarse en una guerra que tampoco les ayudaría en sus ansias expansionistas .


Ambas coronas decidieron renegociar y mandaron delegaciones a Tordesillas para ello. Se da la circunstancia de que es la primera vez que además de diplomáticos se mandaron expertos para gestionar el trazado de la raya. El gran historiador español, Menendez Pidal, dijo que es por ello el primer tratado moderno.


Juan II, que enfermó y murió dos años y medio después, tenía espías que le informaban de los movimientos de los Reyes católicos que primero se instalaron en Medina del Campo para seguir las negociaciones y luego se trasladaron a Tordesillas.


El acuerdo final estipulaba que la demarcación fijada por el papa en las bulas alejandrinas se empujara hasta las 370 leguas al oeste de Cabo Verde.


Los castellanos, que desistieron de explorar la zona africana, creyeron que daban a Portugal el agua del océano Atlántico. Mucho agua, pero lo que los cartógrafos e Isabel y Fernando desconocían entonces era que la raya tocaba tierra. Fue un error de cálculo propiciado por lo que ya hemos hablado antes: no se sabía realmente si había un Nuevo Mundo y cómo era. De hecho, Colón murió pensando que había arribado a Asia


El error de cálculo castellano fue enorme. Del tamaño de Brasil.


En 1500 Pedro Alvares Cabral llegó a las costas del este de la raya y tomó posesión de ellas para la corona portuguesa.


Por supuesto el tratado no hacía mención ni consideración de los derechos de los indígenas de las zonas que Castilla y Portugal se repartieron.

Lo acordado en Tordesillas no resolvió todos los problemas de Portugal y Castilla. Pero fue un primer paso y hubo luego consensos sobre tierras conquistadas y colonizadas, uno de ellos, el de Madrid, en el siglo XVIII, delimitó las fronteras de Brasil con los territorios españoles.


En ese pacto Portugal desistió del control de un territorio que hoy es Uruguay y los lusos se afianzaron sobre buena parte de la rivera del Amazonas.


Es decir lo que pasó a orillas del Duero se sintió sobre todo en las orillas de otro río, el Amazonas.


Y ¿qué queda de ello hoy?

El tratado de Tordesillas fue importante mientras Castilla y Portugal tenían el liderazgo marítimo y asentaron sus conquistas en el llamado nuevo mundo. Las divisiones que se establecieron en aquel documento son las que determinan qué idiomas se hablan hoy en los diferentes países de América Latina, castellano o portugués, y qué jurisdicción colonial se les aplicó.


Para el resto de las potencias europeas no fue significativo, sin embargo en Latinoamérica si que ha seguido manteniendo su importancia..


El Tratado se ha seguido mencionando hasta en el siglo XX con respecto a la jurisdicción argentina en islas Malvinas y sobre la demarcación de la Antártica por parte de Chile. El de Tordesillas fue el primer tratado para y por América Latina.


Lo pactado a orillas del Duero se conserva en dos idiomas. El que está escrito en castellano y se firmó por los reyes católicos se conserva en Lisboa mientras que el que se escribió en portugués y está firmado por Juan II está en en Archivo general de las indias. En Sevilla.


Este tratado está además inscrito en el registro de la Memoria del Mundo de la Unesco.


Y en 1494, mientras Portugal y España negociaban por donde pasaba la raya de lo que se repartían. Cristobal Colon ya había zarpado en su segundo viaje para llegar a Cuba y Jamaica, una isla a la que bautizó como Santiago. En el siglo XVII y mediante un tratado Inglaterra tomó control de Jamaica que no fue independiente hasta 1962.


En Tenerife los Guanches derrotaron a los invasores castellanos en la primera batalla de Acentejo. En la segunda ese mismo año, se cambiaron los papeles y se consolidó el dominio castellano en la totalidad de las islas Canarias.


Terminamos el programa de hoy recordando el punto más importante del Tratado de Tordesillas_


"Que se haga y asigne en el dicho por el dicho Mar Océano una raya o línea derecha, de polo a polo, del polo Artico al polo Antartico, que es de norte a sur, la cual raya o línea e señal se haya de dar y dé derecha, como dicho es, a trescientas setenta leguas de las islas de Cabo Verde para la parte de poniente, por grados o por otra manera, como mejor y más presto se pueda rodar, de manera que no será más".

No lo redactaron ni para el lenguaje de la radio ni se detuvieron a poner muchos puntos, pero así es como queda para la historia.


Y así es como lo dejamos nosotros hoy. Esto ha sido Calendario de Historias correspondiente a la semana que comienza el 7 de junio de 2021. Nos despedimos desde los dos lados de la raya. Desde Ourense, Maria Luz Rodríguez y yo, Ana Nieto desde Brooklyn. Si les gusta lo que han oído y tienen curiosidad por la historia suscríbanse. El lunes volvemos. Cuídense