Una hazaña casi olvidada

Updated: Apr 16

Tal día como hoy, 22 de enero, pero de 1926 el hidroavión Plus Ultra con cuatro tripulantes a bordo comenzó el primer vuelo de la historia entre España y Latinoamérica.


Aunque a sus protagonistas se les consideró héroes en su momento, esta es hoy una odisea casi olvidada.

El hidroavión Plus Ultra.
El Plus Ultra. Foto Creative Commons.


Hola soy Ana Nieto, bienvenidos a Calendario de Historias un podcast con el que recordamos la historia sus personajes y lo que nos queda de ello.



En 1926, el año de la aventura del Plus Ultra, ya se había cruzado volando el Atlántico en ambas direcciones. En 1919 los británicos John Alcock y Arthur Brown habían volado desde Canadá a Irlanda. Tres años más tarde, los portugueses Artur de Sacadura y Carlos Viegas Gago Coutinho fueron los primeros en volar el Atlántico Sur en un viaje les llevó desde Portugal a Brasil, con escalas en las canarias y Cabo Verde.


La odisea del Plus Ultra no tiene la particularidad de ser el primero en sobrevolar el Atlántico Sur, pasó a la historia porque batió el récord de distancia: 10.270 kilómetros, los que separaban Huelva de Buenos Aires.


El Plus Ultra era un avión de 5 plazas, dos motores y dos hélices que no podía volar por encima de los 3.000 metros ni sobrepasar los 180 km por hora. A bordo iban el comandante Ramón Franco, el capitán Julio Ruiz de Alda, el teniente de navío Juan Manuel Durán y el mecánico Pablo Rada.


Como punto de partida se eligió Palos de Frontera, en Huelva. La misma localidad desde la que en 1492 había zarpado Cristobal Colon.


Se siguió de cerca la ruta de los portugueses Sacadura y Gago Coutinho. Se enfrentaron a problemas como la rotura de una de las hélices, falta de combustible y vientos fortísimos.


Hicieron escala primero en Las Palmas y Cabo Verde, donde tuvieron que desembarcar a Juan Manuel Durán para aligerar peso. De allí siguieron a Fernando de Noronha, Pernambuco y Río de Janeiro en Brasil, Montevideo, donde les dieron la nacionalidad uruguaya. Finalmente, el 10 de febrero llegaron a las afueras de Buenos Aires. Habían completado 10.270 km en 59 horas y 39 minutos de vuelo.


Fueron recibidos como héroes. Incluso Gardel les dedicó una canción.


¿Pero qué pasó con estos hombres a los que hoy casi nadie recuerda y qué pasó con el avión mítico?


El hidroavión tenía un nombre apropiado: Plus Ultra o, lo que es lo mismo, más allá. El lema del emperador Carlos I.


Hace referencia al mito griego que señala al Estrecho de Gibraltar, donde se encontrarían las columnas de Hércules para señalar el fin de la tierra. O como se decía en latín Non Terrae Plus Ultra, no hay tierra más allá. Carlos I había heredado un imperio que sí estaba más allá y de ahí Plus Ultra.

El avión Plus Ultra nunca regresó a España. Se donó a Argentina donde se utilizó en el servicio de correos. Hoy puede verse en el Museo Enrique Udaondo, en Luján, Argentina.


En cuanto a los protagonistas de esta historia, sus destinos fueron dispares.

Ramón Franco era uno de los hermanos de Francisco Franco, con quien al parecer no tenía siempre una buena relación. Sin embargo, después del golpe de 1936 y la guerra civil el nombre de Ramón se asoció al de Francisco y eso oscureció en gran medida la biografía de un personaje que merece su propio capítulo en la historia.


Todo el mundo que lo conoció decía que Ramón Franco era peculiar, con altos y bajos y contradicciones.


Por ejemplo, el héroe del vuelo del Plus Ultra fracasó en su intento de cruzar el atlántico norte en 1929. La aventura acabó en Las azores donde la tripulación fue rescatada por un barco británico.


Se enfrentó al dictador Miguel Primo de Rivera, acabando en la cárcel, de donde se escapó. Incluso llegó a sublevarse contra la monarquía en un pucherazo fallido que implicaba bombardear el Palacio Real, cosa que no hizo. Esta aventura le llevó al exilio en Francia.


Allí, se hizo masón. Al regresar a España ya con la República , fue director general de Aeronáutica Militar. Después dejó el Ejército para dedicarse a la política. Llegó a ser diputado por Barcelona, encuadrado en el grupo parlamentario de Esquerra Republicana de Cataluña. Finalmente, regresó al ejército y ocuparía la plaza de agregado militar en la embajada española en Washington. Y allí estaba el 18 de julio de 1936.


Se sabe que habló con Manuel Azaña, presidente de la república, para brindar sus servicios al gobierno. Azaña le dio largas.


En octubre ya estaba en España, pero en el bando sublevado. Se especula sobre las razones que llevaron a Ramón Franco a esa decisión, si pesó el papel de su hermano en la sublevación o si lo que realmente le decantó fue el fusilamiento de su compañero del Plus Ultra Julio Ruiz de Alda.


Lo cierto es que Francisco Franco destinó a su hermano a Baleares y lo subió en el escalafón, lo que provocó protestas. Desde allí Ramón Franco sirvió en el bando sublevado. Falleció el 28 de octubre de 1938 cuando pilotaba un avión cargado de bombas. Se discute si el destino era Valencia o Barcelona.


Por su parte Julio Ruiz de Alda fue uno de los fundadores de Falange española junto con José Antonio Primo de Rivera, Rafael Sánchez Mazas y Alfonso García Valdecasas.


Ruiz de Alda fue detenido en su despacho el 14 de marzo de 1936, al mes siguiente de la victoria del Frente Popular en las elecciones generales. Se le detuvo y se le envió a la Cárcel Modelo durante una operación policial contra la cúpula falangista.


Al mes siguiente de estallar la guerra civil, un grupo de milicianos anarquistas entró en la prisión y escogió un grupo de entre 28 y 30 personas, entre los que se encontraba Ruiz de Alda. Los fusilaron sin juicio contra los muros de los patios de la cárcel.

Nunca apareció el reloj de muñeca que Ruíz de Alda había utilizado en el vuelo del Plus Ultra y que llevaba siempre consigo.


Juan Manuel Durán fue el único tripulante que comenzó el vuelo del Plus Ultra pero no llegó a buenos aires. Para aligerar peso tuvo que desembarcar en Cabo Verde. Seis meses más tarde falleció en Barcelona durante un accidente en una exhibición aérea.


Y, finalmente, el mecánico pamplonica Pablo Rada fue el único del grupo que llegó a edad avanzada. Rada y Ramón Franco mantuvieron una amistad estrecha durante años. Este mecánico y parte de su familia ayudaron a Franco a escaparse de la cárcel. Y cuando Ramón Franco protagonizó el golpe fallido de 1930, Rada le acompañaba en el avión desde el que presuntamente debían bombardear el Paladio Real. Los dos acabaron huyendo y exiliándose en Francia.


Pero a diferencia de Ramón Franco, Pablo Rada siempre se mantuvo fiel a la República. Pagó con el exilio, primero a Francia. Luego a Colombia y, finalmente, a Venezuela. En 1969, tras 30 años de exilio, solicitó permiso para regresar a España. Le fue concedido. Tres meses más tarde sufrió un ataque al corazón y falleció en Madrid.


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Otros 22 de enero pasaron otros eventos que nos gusta recordar.


En 1905 una manifestación en San Petersburgo delante del Palacio de Invierno acaba en masacre.


En 1973 la corte suprema de Estados Unidos declaró legal el aborto en todo el territorio nacional y en 2020 las autoridades chinas decretaron el cierre de la ciudad de Wuhan. Según el conteo oficial, había 17 fallecidos por Covid-19 y 500 enfermos.


En cuanto a qué pasó en 1926, el año del vuelo del Plus Ultra destacamos que en Inglaterra tuvo lugar la primera huelga general de su historia. Duró nueve días y se desarrolló en apoyo a los mineros del carbón.


En Rusia el Pulitburó expulsó a Leon Trotsky y en España tuvo lugar la sanjuanada, un golpe de estado fallido contra la dictadura de Primo de Rivera en el que participaban como conjurados, entre otros, Ramón Franco.


Otro Franco, en este caso Francisco, ascendió a general. Tenía 33 años, en aquel momento el más joven de Europa.


Y 1926 también fue el año de otra aventura aérea española. En 5 de abril de ese año salieron de Cuatro Vientos, Madrid, 3 aviones conocidos como Escuadrilla Elcano rumbo a Filipinas. 39 días más tarde aterrizaban en Manila.


Y terminamos con una cita de Antoine de Saint-Exupery, autor de El principito y aviador


"He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos".


Calendario de Historias es una producción de María Luz Rodríguez y yo, Ana Nieto. O lo que es lo mismo, Audire Podcast. Regresamos el lunes pero por cuestiones de agenda será con un solo programa por semana. Esperamos de corazón que nos sigan acompañando.